USS Phoenix (CL-46)

USS Phoenix (CL-46): historia, combate y legado de un crucero de la clase Brooklyn

El USS Phoenix (CL-46) fue un crucero ligero de la clase Brooklyn que prestó servicio en la Armada de Estados Unidos desde 1938 hasta 1946 y cuya trayectoria terminó convirtiéndolo en uno de los buques de guerra estadounidenses con una historia posterior especialmente singular. Construido en los años previos a la Segunda Guerra Mundial, el Phoenix fue concebido como un crucero rápido y fuertemente armado, capaz de desempeñar misiones de exploración, escolta, apoyo de fuego y combate de superficie. Su carrera estadounidense estuvo marcada por algunos de los acontecimientos fundamentales de la guerra del Pacífico: estuvo presente en Pearl Harbor durante el ataque japonés del 7 de diciembre de 1941, participó posteriormente en operaciones de convoy y en las campañas de Nueva Guinea y las Filipinas, y formó parte de las fuerzas navales que combatieron en la decisiva batalla del estrecho de Surigao en octubre de 1944. Después de la guerra fue transferido a Argentina, donde recibió primero el nombre 17 de Octubre y posteriormente General Belgrano. Décadas más tarde, el antiguo Phoenix sería hundido durante la Guerra de las Malvinas, en 1982, convirtiéndose así en uno de los pocos grandes buques de la Segunda Guerra Mundial cuya vida operacional se prolongó hasta finales del siglo XX.

Construcción y nacimiento del Phoenix

Un crucero de la clase Brooklyn

El USS Phoenix pertenecía a la clase Brooklyn, una familia de cruceros ligeros desarrollada por Estados Unidos durante la década de 1930. La clase estaba caracterizada por una combinación particularmente potente de velocidad, autonomía y armamento principal: sus buques podían montar quince cañones de 6 pulgadas distribuidos en cinco torres triples, una configuración que proporcionaba una considerable potencia de fuego contra otros buques y objetivos terrestres. El diseño también incorporaba artillería antiaérea, protección blindada y capacidad para transportar hidroaviones de reconocimiento, lo que permitía que un crucero de estas características actuara como una unidad relativamente independiente dentro de una fuerza naval. El Phoenix fue autorizado por una ley del Congreso en 1929, aunque el contrato de construcción no fue adjudicado hasta 1934. La quilla se colocó el 15 de abril de 1935 en los astilleros New York Shipbuilding Company de Camden, Nueva Jersey. Fue botado en marzo de 1938 y recibió su nombre en honor a la ciudad de Phoenix, capital del estado de Arizona. Finalmente, el crucero entró en servicio el 3 de octubre de 1938 en el Philadelphia Navy Yard, bajo el mando del capitán John W. Rankin.

Antes de incorporarse plenamente a las operaciones de la flota, el Phoenix realizó su crucero de pruebas por aguas del Atlántico y el Caribe. Su recorrido incluyó Port of Spain, Trinidad; Santos, Brasil; Buenos Aires y Montevideo, antes de regresar a Estados Unidos pasando por San Juan, Puerto Rico. Aquella primera etapa tenía una función tanto práctica como diplomática, ya que permitía comprobar el comportamiento del nuevo crucero y, al mismo tiempo, mostrar una moderna unidad naval estadounidense a distintos países del continente americano. En 1939 el buque fue trasladado al Pacífico y comenzó una etapa de operaciones que terminaría vinculándolo estrechamente con la historia naval de la Segunda Guerra Mundial.

El Phoenix antes de Pearl Harbor

Un crucero preparado para la guerra naval moderna

Durante sus primeros años el Phoenix desarrolló operaciones en la costa occidental estadounidense y posteriormente pasó a formar parte de las fuerzas con base en Hawái. Una de sus características interesantes era su capacidad de reconocimiento aéreo. Como otros cruceros de su generación, disponía de hidroaviones que podían ser lanzados desde catapultas situadas en la zona de popa. Estos aparatos permitían realizar exploración y observación de objetivos a distancias superiores a las que podía cubrir directamente la vigilancia desde el propio buque. Inicialmente el Phoenix utilizó hidroaviones Curtiss SOC-1 Seagull y posteriormente otros modelos de la familia Seagull. En 1940 llegó a desarrollar un procedimiento de lanzamiento mediante catapultas cruzadas que permitía poner en el aire varios aparatos con rapidez sin necesidad de modificar significativamente el rumbo del crucero.

La configuración original del buque reflejaba las prioridades navales de finales de los años treinta. Sus quince cañones de 6 pulgadas constituían la batería principal, mientras que ocho piezas de 5 pulgadas proporcionaban defensa antiaérea y capacidad adicional contra objetivos de superficie. A esto se sumaban ametralladoras de calibre .50 y los sistemas de protección propios de un crucero de la época. Con el desarrollo de la guerra, el armamento antiaéreo fue reforzado y modernizado, incorporándose cañones Bofors de 40 mm y Oerlikon de 20 mm. De este modo, el Phoenix pasó progresivamente de ser un crucero diseñado en un contexto predominantemente de combate naval convencional a convertirse en una plataforma con una capacidad mucho mayor para defenderse de ataques aéreos.

Pearl Harbor: el 7 de diciembre de 1941

El ataque japonés

La mañana del 7 de diciembre de 1941 encontró al USS Phoenix en Pearl Harbor, anclado en las proximidades de Ford Island. Cuando comenzó el ataque japonés, los observadores del crucero detectaron los aviones enemigos y el buque abrió fuego antiaéreo. El episodio aparece documentado en el informe oficial elaborado por el comandante del Phoenix pocos días después del ataque. El documento señala que no se pudo atribuir con certeza al crucero el derribo directo de ningún avión japonés, aunque la tripulación observó tres aeronaves que cayeron mientras estaban bajo el fuego combinado de diferentes buques. El propio informe indica además que el Phoenix no sufrió daños directos causados por el fuego enemigo.

La supervivencia del crucero tuvo consecuencias importantes para su posterior carrera. Mientras numerosos buques de la Flota del Pacífico resultaron hundidos o gravemente dañados, el Phoenix pudo salir de Pearl Harbor ese mismo día y unirse a otros cruceros y destructores que intentaron localizar a las fuerzas japonesas responsables del ataque. Aquella búsqueda no consiguió encontrar al grupo de portaaviones japonés, pero marcó el comienzo de la participación directa del Phoenix en la guerra. Poco después, el crucero fue utilizado en operaciones de escolta de convoyes entre Hawái y la costa occidental de Estados Unidos.

Del Pacífico occidental a Australia

Convoyes y expansión de la guerra

Durante los primeros meses de 1942, el Phoenix pasó de las operaciones defensivas alrededor de Hawái a participar en el enorme esfuerzo logístico que permitió a Estados Unidos reforzar sus posiciones en el Pacífico. En enero de ese año partió de San Francisco como buque de escolta del convoy 2013 con destino a Australia. El convoy transportaba miles de militares, aeronaves, piezas de repuesto, combustible y material destinado a reforzar la defensa aliada en el Pacífico suroccidental. Su misión muestra una de las funciones menos conocidas de los grandes buques de superficie durante la guerra: además de enfrentarse directamente al enemigo, tenían que proteger las líneas de comunicación marítimas que mantenían abastecidas a las fuerzas desplegadas a miles de kilómetros de Estados Unidos.

Posteriormente el Phoenix operó desde Australia y participó en campañas relacionadas con Nueva Guinea y otras zonas del Pacífico suroccidental. El crucero proporcionó escolta, apoyo de fuego y protección antiaérea, integrándose con fuerzas estadounidenses y australianas. Estas operaciones exigían que el buque combinara su velocidad y potencia de fuego con una considerable autonomía, puesto que las fuerzas aliadas avanzaban progresivamente por una enorme extensión de islas, estrechos y mares en los que las bases navales y aéreas eran todavía limitadas.

La campaña de las Filipinas

Regreso a una zona decisiva

A medida que las fuerzas estadounidenses recuperaban posiciones en el Pacífico, el Phoenix fue destinado a las operaciones que condujeron al regreso aliado a las Filipinas. En 1944 participó en las campañas de Nueva Guinea y el Pacífico occidental antes de incorporarse a la gigantesca concentración naval destinada a la invasión de Leyte. Allí su misión estaría estrechamente vinculada con uno de los episodios más importantes de la guerra naval.

La invasión de Leyte comenzó en octubre de 1944 y provocó una reacción japonesa de gran escala que desembocó en la batalla del golfo de Leyte. El Phoenix formó parte del grupo de combate dirigido por el contralmirante Jesse B. Oldendorf. Su unidad debía impedir que las fuerzas japonesas atravesaran el estrecho de Surigao y alcanzaran las fuerzas anfibias estadounidenses reunidas en Leyte. El escenario era especialmente apropiado para emplear artillería naval: el estrecho canalizaba a los buques japoneses y permitía a las fuerzas estadounidenses establecer una línea de batalla que aprovechaba la concentración de sus cañones y torpedos.

La batalla del estrecho de Surigao

Durante la noche del 24 al 25 de octubre de 1944, el Phoenix participó en la batalla del estrecho de Surigao. La fuerza japonesa, dirigida por el vicealmirante Shōji Nishimura, avanzó hacia el norte mientras las fuerzas estadounidenses preparaban una emboscada naval. Torpederos y destructores atacaron primero, reduciendo la formación japonesa antes de que alcanzara la línea principal. Después entraron en acción los acorazados y cruceros estadounidenses, entre ellos el Phoenix, que emplearon sus baterías principales contra los buques enemigos.

El combate terminó con la destrucción de gran parte de la Fuerza del Sur japonesa. Para la Armada estadounidense, la acción constituyó una de las últimas grandes batallas entre líneas de buques de superficie de la historia. El Phoenix sobrevivió al enfrentamiento y continuó operando en las Filipinas durante los meses siguientes. La documentación histórica de la Armada estadounidense recoge su participación en el combate y las operaciones posteriores, incluyendo las intensas acciones de defensa antiaérea que acompañaron las campañas de finales de 1944 y comienzos de 1945.

Mindoro, Luzón y los ataques kamikaze

Una guerra cada vez más intensa

Después de Leyte, el Phoenix continuó participando en operaciones de apoyo a las fuerzas terrestres. En diciembre de 1944 tomó parte en las operaciones relacionadas con el desembarco en Mindoro. La zona estaba sometida a una creciente presión de la aviación japonesa, y los ataques kamikaze se habían convertido en una amenaza cotidiana para los buques aliados. El Phoenix actuó como elemento de protección y apoyo, navegando con grupos de destructores y otros cruceros y manteniendo sus armas antiaéreas listas durante largos periodos.

A comienzos de enero de 1945, el crucero participó en la operación de Lingayen Gulf, destinada a establecer una cabeza de playa en Luzón. Las fuerzas aliadas atravesaron una extensa ruta marítima desde Leyte, pasando por el estrecho de Surigao, el mar de Mindanao y el mar de Sulu antes de alcanzar las aguas próximas a Luzón. El avance estuvo acompañado por ataques aéreos japoneses. La misión del Phoenix incluía proteger las fuerzas anfibias, proporcionar fuego de apoyo y responder a los ataques aéreos. El 9 de enero comenzó el desembarco del Sexto Ejército estadounidense en Lingayen Gulf.

Durante esta etapa el crucero también sufrió los peligros característicos de las operaciones navales en aguas filipinas. Los aviones kamikaze atacaban repetidamente las formaciones estadounidenses y obligaban a los buques a mantener una vigilancia constante. El Phoenix utilizó intensamente sus piezas antiaéreas y participó en la protección de otros buques. Su experiencia durante las campañas de 1944 y 1945 muestra cómo la función de un crucero ligero había cambiado: ya no se trataba solamente de enfrentarse a otros cruceros, destructores o buques mayores, sino de sobrevivir en un entorno dominado cada vez más por la aviación.

El final de la guerra y la retirada del servicio

Una carrera de combate excepcional

El Phoenix continuó operando durante 1945 en apoyo de las campañas de las Filipinas y otras operaciones del Pacífico. Cuando terminó la Segunda Guerra Mundial, el crucero había acumulado una larga experiencia operacional y había participado en algunas de las principales campañas navales estadounidenses. Su servicio durante la guerra fue reconocido con numerosas condecoraciones y nueve estrellas de combate por sus operaciones en el teatro de Asia-Pacífico, según los registros históricos disponibles.

Con el final de la guerra disminuyó rápidamente la necesidad de mantener una flota de cruceros tan numerosa. El Phoenix fue dado de baja de la Armada estadounidense el 3 de julio de 1946 y permaneció posteriormente en reserva. Sin embargo, su historia estaba lejos de terminar. En lugar de ser desguazado, el buque fue transferido a Argentina en 1951, iniciando una segunda vida que acabaría siendo incluso más prolongada que su servicio estadounidense.

De USS Phoenix a General Belgrano

Una segunda vida en la Armada Argentina

Argentina adquirió el antiguo Phoenix en 1951. El buque fue incorporado inicialmente como 17 de Octubre (C-4) y posteriormente, en 1956, recibió el nombre General Belgrano, en honor al prócer argentino Manuel Belgrano. Durante las décadas siguientes continuó siendo una unidad importante de la Armada Argentina. Su permanencia en servicio demuestra la robustez de los cruceros de la clase Brooklyn y la capacidad de mantener operativa una plataforma naval diseñada durante la década de 1930 mucho después del final de la Segunda Guerra Mundial.

En esta segunda etapa el buque experimentó modificaciones y cambios propios de una armada diferente y de un periodo tecnológico distinto. Sin embargo, conservó la identidad básica de un gran crucero de artillería. Para Argentina representaba una combinación de tamaño, autonomía, potencia de fuego y presencia naval que todavía resultaba relevante durante la segunda mitad del siglo XX.

El hundimiento en 1982

La Guerra de las Malvinas

El último capítulo de la historia del antiguo USS Phoenix tuvo lugar durante la Guerra de las Malvinas. Como ARA General Belgrano, el crucero fue atacado el 2 de mayo de 1982 por el submarino británico de propulsión nuclear HMS Conqueror. El ataque provocó el hundimiento del crucero y la muerte de 323 miembros de su tripulación. El acontecimiento se convirtió en uno de los episodios más controvertidos de la guerra y generó un intenso debate político, jurídico e histórico sobre las circunstancias del ataque, incluida la ubicación del buque respecto de la zona de exclusión establecida por el Reino Unido. Lo que no ofrece controversia es que el hundimiento puso fin a una carrera que había comenzado casi 44 años antes con la entrada en servicio del Phoenix en Filadelfia.

El destino del antiguo crucero resulta extraordinario desde una perspectiva histórica. El buque había sobrevivido al ataque de Pearl Harbor, había combatido en la Segunda Guerra Mundial, había atravesado las campañas de Nueva Guinea y Filipinas, había participado en la batalla del estrecho de Surigao y había continuado en servicio después de ser transferido a una armada extranjera. Su hundimiento en 1982 hizo que su existencia quedara vinculada no solo a la Segunda Guerra Mundial, sino también a uno de los conflictos más importantes del Atlántico Sur de finales del siglo XX.

Especificaciones técnicas del USS Phoenix

Característica Especificación
Nombre USS Phoenix
Número de casco CL-46
Clase Brooklyn
Tipo Crucero ligero
Astillero New York Shipbuilding Company, Camden, Nueva Jersey
Quilla 15 de abril de 1935
Botadura Marzo de 1938
Entrada en servicio 3 de octubre de 1938
Baja de la US Navy 3 de julio de 1946
Eslora 608 pies 4 pulgadas, aprox. 185,4 m
Manga aprox. 61 pies 8–9 pulgadas, unos 18,8 m
Desplazamiento de diseño 10.000 toneladas largas
Desplazamiento estándar aprox. 9.767 toneladas
Desplazamiento máximo aprox. 12.207–12.403 toneladas
Propulsión 8 calderas de vapor y 4 turbinas engranadas
Ejes 4
Potencia aprox. 100.000 shp
Velocidad máxima aprox. 32,5–33,6 nudos
Dotación inicial aprox. 868 oficiales y marineros
Armamento principal original 15 × cañones de 6″/47 en 5 torres triples
Armamento secundario original 8 × cañones de 5″/25
Armamento antiaéreo inicial 8 × ametralladoras de 0,50 pulgadas
Armamento antiaéreo posterior Cañones Bofors de 40 mm y Oerlikon de 20 mm
Aeronaves Hasta 4 hidroaviones de reconocimiento
Instalaciones aéreas 2 catapultas de popa
Blindaje Cinturón, cubierta, torres, barbetas y torre de mando con espesores variables
Nombre posterior 17 de Octubre y después General Belgrano
Hundimiento 2 de mayo de 1982, durante la Guerra de las Malvinas

Las cifras pueden presentar pequeñas diferencias según se utilice el desplazamiento de diseño, estándar o máximo y según el momento de la carrera del buque. La documentación del Naval History and Heritage Command sitúa la eslora en 608 pies y 4 pulgadas, la manga en aproximadamente 61 pies y 9 pulgadas, la velocidad en 33,6 nudos y la dotación en 868 personas; otras fuentes técnicas emplean valores ligeramente diferentes para velocidad, desplazamiento y dimensiones.

Un buque con tres vidas históricas

La historia del USS Phoenix puede dividirse, en esencia, en tres grandes etapas: su servicio como crucero estadounidense antes y durante la Segunda Guerra Mundial, su posterior carrera bajo bandera argentina y su desaparición durante la Guerra de las Malvinas. Pocos buques de su generación pueden presumir de una trayectoria semejante. Su primera vida estuvo marcada por la transformación de la Armada estadounidense y por el gigantesco conflicto del Pacífico; su segunda, por la adaptación de un veterano de la Segunda Guerra Mundial a las necesidades de otra marina; y la tercera terminó en un conflicto ocurrido casi cuatro décadas después de su botadura.

El legado del USS Phoenix (CL-46) no reside únicamente en sus características técnicas o en el número de batallas en las que participó. También representa la extraordinaria longevidad que podían alcanzar los grandes buques construidos durante el periodo de entreguerras. Diseñado cuando la aviación naval todavía estaba transformando la guerra marítima, el Phoenix combatió en un conflicto en el que los portaaviones y los aviones habían pasado a ocupar un papel central. Sobrevivió a Pearl Harbor, atravesó algunas de las campañas más duras del Pacífico y continuó existiendo durante décadas después de la victoria aliada.

Su historia terminó lejos de las aguas donde había comenzado, pero la identidad del Phoenix permaneció unida a todos esos capítulos. Desde las pruebas de mar de 1938 hasta el hundimiento del General Belgrano en 1982 transcurrieron más de cuatro décadas de cambios tecnológicos, políticos y militares. Por ello, el CL-46 constituye un extraordinario ejemplo de cómo un mismo casco puede atravesar diferentes épocas y conflictos, conservando una continuidad histórica que conecta la Segunda Guerra Mundial con el mundo naval de finales del siglo XX.

USS Phoenix (CL-46) underway at sea in 1944