Averías del Fiat Multipla

Averías del Fiat Multipla: problemas habituales, síntomas y qué revisar

El Fiat Multipla es uno de esos automóviles que resulta imposible confundir con cualquier otro. Su peculiar carrocería, sus seis plazas distribuidas en dos filas de tres asientos y su extraordinario aprovechamiento del espacio lo convirtieron en uno de los monovolúmenes más originales de su época. Precisamente por eso, muchos ejemplares continúan circulando muchos años después de su lanzamiento, pero el paso del tiempo también hace que las averías del Fiat Multipla sean un aspecto importante que conviene conocer antes de comprar uno o de afrontar una reparación. La buena noticia es que no estamos necesariamente ante un coche poco fiable: el 1.9 JTD, especialmente, tiene fama de ser un motor resistente cuando recibe un mantenimiento adecuado, y existen unidades con kilometrajes muy elevados. Los principales problemas suelen concentrarse en elementos de desgaste, suspensión, embrague, alimentación y electrónica, además de los achaques propios de un vehículo que puede superar fácilmente los veinte años.

¿Es fiable el Fiat Multipla?

Hablar de la fiabilidad del Multipla exige distinguir entre motor, transmisión, suspensión, electrónica y estado general del vehículo. El modelo fue comercializado con diferentes mecánicas a lo largo de su vida, entre ellas el gasolina 1.6 16V y distintas evoluciones del diésel 1.9 JTD, además de versiones específicas de gas natural. En términos generales, el 1.9 JTD es uno de los motores más interesantes para quien busca un Multipla usado, siempre que se encuentre acompañado de un historial de mantenimiento razonable. La propia documentación técnica de Fiat recoge, por ejemplo, versiones 1.9 JTD de 115 CV y posteriormente de 120 CV, mientras que el 1.6 16V ofrecía alrededor de 103 CV en una de las versiones posteriores.

El problema de muchos Multipla actuales no es tanto un defecto de diseño aislado como la edad acumulada. Un automóvil de finales de los años noventa o de la primera década de los 2000 puede presentar simultáneamente holguras en el tren delantero, manguitos envejecidos, conectores eléctricos deteriorados, desgaste del embrague, problemas de climatización y pequeños fallos de carrocería. Por eso, cuando se habla de “averías típicas”, hay que entender que algunas son realmente características del modelo y otras son consecuencia lógica de décadas de uso.

Averías habituales del motor 1.9 JTD

Válvula EGR y pérdida de potencia

Una de las incidencias más conocidas en los diésel 1.9 JTD es la acumulación de suciedad en la válvula EGR y en el sistema de admisión. Cuando la EGR funciona mal o el circuito de admisión está cargado de carbonilla, el coche puede mostrar una respuesta irregular al acelerador, falta de potencia, humo excesivo o una sensación de que el turbo no entrega toda su fuerza. Los registros de incidencias de usuarios del 1.9 JTD señalan precisamente la EGR como uno de los elementos que más atención requiere.

No todos los casos de pérdida de potencia significan que el turbo esté averiado. Una inspección correcta debe comprobar EGR, conductos de admisión, caudalímetro, manguitos y sistema de sobrealimentación antes de condenar componentes caros. En algunos Multipla también se ha señalado que determinados manguitos del turbo pueden soltarse o presentar fugas, provocando una pérdida de prestaciones relativamente sencilla de solucionar.

Inyectores, caudalímetro y alimentación

Los años y los kilómetros pueden acabar pasando factura al sistema de inyección common rail. Los inyectores deteriorados pueden provocar arranques difíciles, funcionamiento irregular, humo, incremento del consumo o una respuesta deficiente del motor. El caudalímetro también merece atención, especialmente cuando el coche parece funcionar pero entrega menos potencia de la esperada.

Una característica interesante del 1.9 JTD es que, bien mantenido, puede soportar kilometrajes muy elevados. Por eso no conviene descartar automáticamente un Multipla por tener muchos kilómetros: es preferible valorar el historial de mantenimiento, el estado real del motor y la transmisión y la calidad de las reparaciones realizadas anteriormente.

Correa de distribución y accesorios

Como en cualquier diésel de esta edad, la distribución merece máxima atención. No basta con saber que el coche “funciona perfectamente”: hay que comprobar cuándo se sustituyeron la correa y los elementos asociados. Una rotura de distribución puede provocar daños graves en el motor y convertir una operación de mantenimiento preventivo en una reparación de gran coste.

También conviene revisar las correas auxiliares y sus tensores. En fuentes especializadas sobre el Multipla se han señalado problemas de correas y tensores en determinados 1.9 JTD, por lo que no es recomendable esperar a que aparezca un ruido evidente para actuar.

Embrague, volante bimasa y caja de cambios

El conjunto formado por embrague, volante bimasa —cuando corresponde a la versión— y caja de cambios es otro de los puntos que hay que examinar en un Multipla con muchos kilómetros. Una dificultad para engranar primera o marcha atrás, especialmente desde parado, puede apuntar hacia un embrague desgastado o problemas asociados al sistema de transmisión. También pueden aparecer vibraciones, ruidos al arrancar o apagar el motor y cambios de marcha poco suaves.

La caja de cambios no suele ser el componente que más preocupa cuando se compara con la longevidad del motor, pero el uso intensivo y los kilómetros pueden hacer aparecer desgaste. Durante una prueba de conducción conviene comprobar todas las marchas con el motor frío y caliente, prestando atención a ruidos, resistencia anormal de la palanca y dificultades para seleccionar primera o marcha atrás.

El tren delantero: uno de los puntos débiles

Rótulas, bieletas y silentblocks

Si hay un apartado especialmente importante al revisar un Fiat Multipla usado, ese es la suspensión delantera. Los golpes secos al pasar por baches, las holguras y los ruidos procedentes del eje delantero pueden estar relacionados con bieletas de la barra estabilizadora, silentblocks, brazos de suspensión u otros elementos sometidos a desgaste. Los informes de usuarios y las guías de compra coinciden en señalar los ruidos del tren delantero como una incidencia habitual.

El diseño y el peso del vehículo hacen que una unidad muy utilizada pueda acumular desgaste en estos componentes. No significa necesariamente que exista una avería grave: muchas veces la reparación consiste en sustituir elementos de desgaste. Sin embargo, dejar que las holguras evolucionen puede terminar afectando al comportamiento del coche, al desgaste de los neumáticos y a la seguridad.

Desgaste irregular de los neumáticos

Los neumáticos delanteros proporcionan otra pista muy útil sobre el estado del coche. Un desgaste irregular puede indicar problemas de alineación, suspensión o geometría. En las primeras unidades se han documentado casos de desgaste prematuro de los neumáticos delanteros, por lo que conviene observar cuidadosamente los bordes interiores y exteriores de las ruedas antes de comprar un ejemplar antiguo.

Frenos, escape y sistema de refrigeración

Los frenos forman parte de los elementos habituales de mantenimiento, especialmente en vehículos que han acumulado muchos kilómetros y peso transportando pasajeros. Discos deformados, vibraciones al frenar y desgaste irregular deben comprobarse durante la prueba dinámica. También merece atención el escape, ya que se ha señalado como uno de los componentes que puede acusar el paso de los kilómetros.

El sistema de refrigeración tampoco debe ignorarse. Un termostato que funciona incorrectamente puede impedir que el motor alcance su temperatura normal de funcionamiento, mientras que una fuga en manguitos o componentes del circuito puede provocar pérdida de refrigerante y, en el peor escenario, sobrecalentamiento. Una aguja de temperatura que no se comporta con normalidad debe investigarse antes de comprar el vehículo.

Problemas eléctricos del Fiat Multipla

La electrónica es probablemente uno de los capítulos más molestos en un Multipla envejecido. Con el paso de los años pueden aparecer fallos en elevalunas, mandos, climatización, iluminación, sensores y diferentes elementos eléctricos del habitáculo. No necesariamente se trata de averías graves, pero sí pueden convertirse en una sucesión de pequeñas incidencias difíciles de diagnosticar si el vehículo ha recibido reparaciones poco cuidadosas.

Por eso, al inspeccionar un Multipla conviene probar absolutamente todo: elevalunas, cierre centralizado, ventilador, climatizador o aire acondicionado, iluminación interior y exterior, cuadro de instrumentos, limpiaparabrisas y mandos. Un coche con varios elementos eléctricos que no funcionan correctamente puede requerir bastante más trabajo del que inicialmente parece.

Interior y carrocería: los años también pasan factura

Aunque no sean averías mecánicas propiamente dichas, el estado del interior y de la carrocería puede revelar mucho sobre la vida que ha llevado el vehículo. En ejemplares antiguos se han descrito problemas de acabados, plásticos deteriorados, tiradores de puertas, juntas y desgaste de los asientos. También puede aparecer deterioro del barniz exterior.

La carrocería y los bajos deben examinarse igualmente en busca de corrosión, golpes mal reparados o zonas estructurales deterioradas. Esto es especialmente importante porque los problemas estructurales relacionados con zonas próximas a anclajes de suspensión pueden convertirse en defectos relevantes durante una inspección técnica. Los datos de inspecciones británicas recopilados recientemente muestran precisamente que los defectos estructurales próximos a elementos de suspensión aparecen entre los motivos de fallo registrados para el modelo, aunque estos datos no constituyen por sí solos una medida de fiabilidad del vehículo.

¿Qué Fiat Multipla es más recomendable?

Si la prioridad es minimizar riesgos mecánicos, un 1.9 JTD correctamente mantenido suele ser una opción muy interesante. La robustez general de esta mecánica está ampliamente destacada en experiencias de usuarios y guías de compra, aunque eso no significa que cualquier unidad diésel sea automáticamente una buena compra. Un Multipla barato, con muchos kilómetros y sin historial puede terminar siendo mucho más caro que otro ejemplar ligeramente más costoso pero con mantenimiento documentado.

En los motores gasolina 1.6 hay que prestar especial atención al estado general de la mecánica y al mantenimiento. Para quien utilice el coche principalmente en trayectos urbanos, el tipo de uso también debe tenerse en cuenta al elegir motor, ya que los diésel modernos o equipados con sistemas anticontaminación más complejos pueden sufrir más cuando se utilizan exclusivamente en trayectos muy cortos.

¿Qué revisar antes de comprar un Multipla usado?

La mejor estrategia consiste en realizar una inspección completa y no limitarse a arrancar el motor. Hay que comprobar el historial de distribución, escuchar el motor en frío, verificar que no haya humos anormales, probar el embrague y todas las marchas, revisar posibles golpes en la suspensión, inspeccionar los neumáticos y comprobar que no existan fugas de aceite o refrigerante. También es recomendable realizar una prueba suficientemente larga para que el vehículo alcance su temperatura normal de funcionamiento.

En el habitáculo, la revisión debe ser igualmente minuciosa. Los seis asientos, elevalunas, cierre, climatización, iluminación, limpiaparabrisas y todos los mandos deberían funcionar. Una diagnosis electrónica puede aportar información adicional, especialmente cuando existe una luz de avería encendida, aunque tampoco sustituye una inspección mecánica.

Conclusión

Las averías del Fiat Multipla no deberían interpretarse como una razón automática para evitar este modelo. Su reputación de automóvil peculiar no implica necesariamente una mala fiabilidad y, de hecho, el 1.9 JTD puede resultar extraordinariamente duradero cuando ha recibido mantenimiento adecuado. Los problemas más habituales en ejemplares actuales están relacionados con el desgaste acumulado: suspensión delantera, embrague y transmisión, EGR y admisión, inyección, elementos eléctricos, correas y componentes de refrigeración.

El verdadero riesgo está en comprar una unidad descuidada pensando únicamente en su bajo precio. Un Multipla bien conservado puede seguir siendo un vehículo familiar práctico, espacioso y económico de mantener, mientras que uno con múltiples holguras, fallos eléctricos y mantenimiento desconocido puede convertirse rápidamente en un pozo de gastos. Por ello, más que buscar simplemente “el Multipla más barato”, merece la pena buscar el ejemplar con mejor historial, realizar una inspección exhaustiva y reservar presupuesto para sustituir los elementos de desgaste que inevitablemente aparecen con la edad.

Tabla de especificaciones técnicas

Especificación Fiat Multipla 1.6 16V Fiat Multipla 1.9 JTD
Motor 4 cilindros en línea, gasolina 4 cilindros en línea, turbodiésel
Cilindrada 1.596 cm³ 1.910 cm³
Potencia 103 CV 115 CV
Par máximo 145 Nm 203 Nm
Transmisión Manual, 5 velocidades Manual, 5 velocidades
Tracción Delantera Delantera
Longitud 4.090 mm 4.090 mm
Anchura 1.870 mm aprox. 1.870 mm aprox.
Altura 1.690 mm aprox. 1.690 mm aprox.
Distancia entre ejes 2.666 mm 2.666 mm
Maletero 430 l 430 l
Maletero con asientos traseros retirados hasta 1.900 l hasta 1.900 l
Depósito de combustible 63 l 63 l
Peso en vacío aprox. 1.300 kg aprox. 1.370 kg
Velocidad máxima 106 mph (171 km/h aprox.) 109 mph (175 km/h aprox.)
0-62 mph 12,6 s 12,2 s
Consumo combinado homologado* 8,6 l/100 km 6,4 l/100 km
Plazas 6 6

*Los valores de consumo, prestaciones y equipamiento pueden variar según año, versión y mercado. Las cifras de la tabla corresponden a las especificaciones publicadas por Fiat para las versiones indicadas.

2008 Fiat Multipla orange